Mediación Familiar

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La Mediación Familiar consiste en un mejor espacio que las audiencias judiciales para tratar los conflictos familiares, ya que la primera permite abordarlos de manera personal y directa, todo esto para buscar una solución por la vía del diálogo.

Lógicamente, la mediación no está limitada solamente a revisar temas de familia, sino que también se extiende a otro tipo de conflictos jurídicos que puedan darse entre partes, (como por ejemplo, comisión de algunos delitos de menor cuantía, vínculos de vecindad, celebración de contratos) aunque en dichos casos generalmente la mediación no llega a buen puerto y se transforma en un mero trámite de carácter formal.

Las materias que se pueden someter a mediación familiar, es decir, sobre las que se puede llegar a acuerdos entre los interesados sin necesidad de ir a juicio de familia son:

1) Relaciones mutuas entre los cónyuges, especialmente sobre los alimentos que se deben.

2) Pensión alimenticia para los hijos(as)

3) Pensión compensatoria para el cónyuge que la solicita.

4) Cuidado personal de los hijos (as) (tuición).

5) Relación directa y regular que mantendrá con los hijos (as) el padre o madre que no los tiene bajo su cuidado.

6) Materias vinculadas al régimen de bienes del matrimonio.

7) Los aspectos educativos en la crianza de los hijos (as)

Las materias de mediación familiar facultativa o voluntaria son: aspectos educativos en la crianza de los hijos, temas relacionados con la patria potestad, autorización para ausentarse del territorio de la República compensación económica, declaración de bienes familiares, separación judicial de bienes.

Existen ciertas materias del derecho de familia en que es necesario que haya existido mediación familiar (y no haya habido acuerdo) antes de establecer una demanda. Estas materias son:

1) Pensión de alimentos

2) Cuidado personal

3) Relación directa y regular

En consecuencia, si una persona quiere interponer una demanda por alguna de las materias mencionadas recientemente, ésta deberá primero, forzosamente, intentar un proceso de Mediación Familiar.

Si en la sesión de mediación familiar las partes logran solucionar el conflicto, el mediador redactará un acuerdo que abarque todos los puntos acordados por las partes, y que deberá ser firmado por las partes y el mediador. Si este acuerdo se presenta al tribunal y éste lo aprueba, tendrá el mismo valor que una sentencia dictada por un juez.

Con la mediación familiar se pueden evitar los gastos de tiempo y dinero que conllevan los juicios de familia, como también evita que las partes se sometan a juicios de manera innecesaria cuando hay acuerdo entre las partes, cuidando las relaciones interpersonales.

La mediación familiar puede terminar por dos causas:

1) Porque las partes llegaron a un acuerdo. En este caso el mediador elaborará un acta que deberá ser leída y firmada por los participantes.

2) Porque las partes no llegaron a un acuerdo. En este caso el mediador redactará un acta llamada “acta de mediación frustrada”, que dará cuenta que las partes no llegaron a acuerdo sobre la materia en conflicto.

Las siguientes materias no pueden ser sometidas a mediación familiar y necesariamente deben ser resueltas por un juez:

1) Asuntos relativos al estado civil de las personas, por ejemplo, las causales de divorcio o de separación judicial. Sí pueden ser mediados los efectos de la separación judicial o el divorcio.

2) Declaración de interdicción. Esto es, cuando se solicita al juez que se declare que una persona no está capacitada para administrar sus bienes, ya sea porque tiene algún tipo de demencia o porque los malgasta.

3) Causas de maltrato de niños, niñas o adolescentes. Cuando se maltrata a algún niño, niña o adolescente, necesariamente debe hacerse una denuncia en contra del maltratador en el tribunal de familia, para que así se adopten medidas de protección hacia el o los maltratados.

4) Procedimientos de adopción de menores de edad. Para adoptar un menor, necesariamente debe hacerse mediante un juicio de adopción, para lo cual quien adopta debe cumplir requisitos específicos.

Las materias de mediación familiar facultativa o voluntaria son: aspectos educativos en la crianza de los hijos; temas relacionados con la patria potestad; autorización para ausentarse del territorio de la República; compensación económica; declaración de bienes familiares; separación judicial de bienes.

La mediación podrá hacerse en un Centro de Mediación contratado por el Estado o bien, en un Centro de Mediación Privado. En ambos casos, sea la mediación de carácter estatal o privado, deberá ser guiada por un mediador (a) que se encuentre registrado en el Registro único de Mediadores Familiares del Ministerio de Justicia.

Podemos acceder a un Centro de Mediación a través de tres vías distintas: primero, por el Tribunal en el que se interpuso la demanda, el cual deriva el caso al mismo Centro; segundo, por la vía de asistir directamente a uno de los Centro de Mediación y; tercero, por la vía de la Corporación de Asistencia Judicial, que también derivará el caso a dicho Centro.

La regla general en estos casos es la gratuidad del servicio, siempre y cuando se cumpla con las condiciones siguientes:

1) Que las partes acrediten su nivel de ingresos, señalen el número de las personas que integran el grupo familiar, e indiquen su capacidad de pago. En consecuencia, el servicio será gratuito para las personas con ingresos de igual o menor valor a $884.961 por integrante

2) Que las partes acrediten alguno de los catorce factores de vulnerabilidad socioeconómica, tales como ser beneficiario de FONASA grupos A-B-C o contar con tarjeta de gratuidad, encontrarse cesante durante los seis meses anteriores a la fecha de la solicitud, etc.

Las partes pueden mediar en tres momentos diferentes:

1) Antes de interponer una acción por la vía judicial

2) Al interponer la acción judicial ante el Tribunal en donde se informará a las partes sobre la posibilidad que tienen de mediar, y

3) Durante la tramitación del juicio, donde el límite para llevar el caso a mediación es de hasta cinco días antes de la audiencia del juicio. Como efecto de la mediación, el juicio queda temporalmente suspendido.

En primer lugar, son procesos más rápidos; segundo, es de carácter confidencial, por ello, los temas que se tratarán en dicha mediación no podrán utilizarse en juicios posteriores, y además, las partes se comprometen a no comentar lo dicho en la sala. Tercero: promueve la igualdad entre las partes y; por último, es voluntario. Las partes pueden llegar a un convenio si deciden hacerlo (no así en el caso de un juicio, en donde la resolución se impone por la fuerza).

Una mediación puede durar máximo sesenta días pero este plazo podrá extenderse hasta por sesenta días más, siempre y cuando las partes estén de acuerdo con ello.

En este caso la regla general es que la Mediación sea pagada, en consecuencia, los servicios de mediación deberán ser financiados por las partes de acuerdo al máximo valor que contempla el arancel determinado por el Ministerio de Justicia, el cual, actualmente es de $74.000 por cada sesión (individual o conjunta)

Sin embargo, igualmente se presenta la excepción de gratuidad a las personas que cuentan con privilegio de pobreza o sean patrocinadas por las Corporaciones de Asistencia Judicial o alguna otra institución prestadora de patrocinio judicial de carácter gratuito.

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